miércoles, 1 de diciembre de 2010

No es una tarde cualquiera

Crujen las varas de los cohetes... suenan en el cielo, rompiendo el silencio como cada atardecer de las vísperas del último Domingo de Abril. ¿Qué es lo que pasa en el corazón de Sierra Morena?
Los pequeños habitantes de los montes se esconden en sus madrigueras, en sus escondites... divisando el majestuoso Santuario que días atrás guardaba en su silencio lo que hoy pregona a los cuatro vientos.
No es una tarde cualquiera...

Cientos de miles de peregrinos ya se agolpan en el Cerro de María Santísima de la Cabeza, colas interminables de peregrinos aguardan su llegada ante las plantas de la Reina de los Cielos, que con el corazón gozoso aguarda en su camarín, en su trocito de cielo en la tierra. Los que esperan se impacientan por ver el rostro de la Virgen Morena y por unos segundos cruzar su mirada con la mirada celestial, dar las gracias... un año más, aquí me tienes, aquí estoy contigo.

Recuerdo en esa tarde abrileña, cuando las campanas anunciaban al mundo que la Cofradía Matriz de Andújar ya llegaba, ya estaba entre nosotros, que ya había atravesado los montes de Sierra Morena, cumpliendo el ritual que Ella impuso, y que sus hijos de Andújar han pregonado durante siglos.
Entre el gentío, las banderas imponentes, coloridas, magistrales, las mujeres de Andújar en sus jamugas, y los hermanos mayores con  las gargantas rotas gritando esos "vivas", vivas que no cesan, que enronquecen las gargantas de los romeros, que retumban durante el último fin de semana de Abril con más fuerza...
... ya llegan a su casa de hermandad y las campanas repican al cielo, que un año mas...
No es una tarde cualquiera...

Las cofradías filiales de la Virgen Serrana, van llegandon según el horario marcado para postrarse ante Ella.
Cánticos, aplausos... lágrimas, lágrimas de emoción por volver a verte, por estar junto a Tí... por renovar mi fe, una fe que guardo en mi corazón, desde mi hogar, desde mi pueblo, y que hoy, haciéndonos peregrinos con mi cofradía nos postramos ante Tí.
Las cofradías con sus insiginias, banderas, sus estandartes, simpecaos... inundan el ambiente romero, revoloteando banderas, con sus sones, himnos a la Madre de Dios... y vuelven a sonar cohetes.

Los que ya la han visto, dejan ver sus lágrimas en los ojos... una mujer mayor se pone sus manos en el corazón mientras le comenta a un familiar: "que alegría tenerla tan cerca, simpre viéndola desde televisión y tenerla tan cerca, sentirla, que Virgen tan guapa, pensé que nunca vendría a verla..."
La muchedumbre aguarda lanzar sus velas al Pebetero, la gran antorcha que funde las promesas en una sola, convirtiéndolas en humo, humo que se alza hasta el cielo desvaneciéndose entre los vientos del mes de Abril.
No es una tarde cualquiera...

Ya están llegando las carretas, con su alegría, júbilo..., vienen en hermandad, bañando de colorido los caminos de Andalucía hasta postrarse a los pies del Cerro bendito de la Cabeza. Todos los caminos llevan a Ella, a ese bendito lugar, esa tarde mágica donde el aire nos inunda de vivas, de emociones nuevas, donde están presentes los ausentes, donde esperamos con fe la llegada del nuevo día, cuando el sol cae, cuando nos anuncia que queda muy poquito para el glorioso día de la Virgen de la Cabeza, Reina de los corazones de sus romeros, de sus peregrinos.

Ella, el centro de todas las miradas, miradas que vienen desde los más recónditos lugares para contemplar donde un día se postró y quiso quedarse para bendecir desde su Cerro a sus hijos.
Tarde del Sábado, solemnes vísperas, el mundo aguarda tu salida, ver tu cara morena,
que haces alegría nuestra pena, Reina de Sierra Morena, con tu bondad infinita, Morena mi Morenita...
No es una tarde cualquiera...

© ANDÚJAR PEREGRINA