Los anderos bajo las andas de la Virgen de la Cabeza

Se quedó dormido esperando el momento... soñaba un redoblar de campanas... soñaba con un puñado de pétalos en sus manos. No se cansaba de mirarla, entre las rejas del prebisterio resplandecía tu dulce cara, y entresueños sonreía porque Tú te acercabas.


Son sueños de Primavera... esos cuentos de Romería, esas historias calladas... porque habla nuestro corazón. Un año más hizo su camino, con los ojos llorosos por tenerte entre sus hombros, se acercaba lentamente hacía tu Imagen, atravesando tu Sierra... ese sentido paraíso donde reinas.


Se apartó del gentío, subido en una peña, divisó todo cuanto alcanzaba su vista y rompió a llorar... "que no se acabe este sueño Madre, quiero estar a tu lado sin acabar el camino". Retomando la senda volvió a caminar soñando los "vivas", los aplausos... esos niños que pasan por mi lado en volandas hasta llegar a Ella, volveré a ser el puente de las personas impedidas para que puedan cruzar el río que separa su persona de tu Divina Imagen.


Este sueño es tan real, vuelve a levantarse para ver que sigues ahí, entre la gente busca un pequeño hueco para volver a verte... deja su pañuelo agarrado a las andas para no perder su lugar y se acerca a la reja... y no quiere despertar. Han sido tantos caminos, tantas alegrías, tantas penas... y de nuevo ante Tí.

Siente que la inquietud se apodera de su cuerpo, un enorme bullicio a su alrededor... son esas palmas, los mismo "vivas" que soñaba, las mismas lágrimas de emoción... ¿y ese sonido? Despacito abre los ojos, sus compañeros le dicen "vamos, despierta, ya es la hora"... ese sonido inconfundible es el que le despierta cada año... son las campanas de la gloria. Ya se acerca su Virgen Morenita, la tiene a su lado... un año más, soñando bajo tus andas.


Se ha convertido en una seña de identidad de la Romería de la Virgen de la Cabeza, desde el Sábado de Romería, numerosas personas intentan buscar un pequeño hueco entre las andas procesionales que portan la Santa Imagen de la Virgen de la Cabeza el último Domingo de Abril, pasando la noche bajo las mismas, para esperar el gran momento de poder coger a la Virgen Morenita. Amarrados a las andas, durmiendo sobre el mismo suelo, atando pañuelos en señal de ocupación. Esta estampa llama la atención a romeros y peregrinos venidos de distintos puntos de la geografía española y fuera de nuestras fronteras, quizás por lo sorprendente de ver a decenas de personas abrazados a las andas que llevarán a la Morenita, y una larga espera que tiene la mayor recompensa de sus devotos... pasearla por Sierra Morena.


ANDÚJAR PEREGRINA

Comentarios