Santo Rosario el Sábado de Romería


Cae la noche, miles de romeros ya se encuentran en el mágico lugar soñado durante todo un año, se acabó el camino que durante días, ha sido nuestro guía que nos lleva a la Señora. Las presentaciones de las cofradías han llegado a su fin, todas se encuentran con el gozo de haber mirado a la pequeña Imagen de la Morenita, todas esperan el momento en que llegue el nuevo día... pero esta noche tiene el calor de hermandad. Los vientos serranos amenazan lluvia, pero ha llegado el momento... un lugar hecho para la oración, para el rezo, para el recogimiento dentro de un mar de almas que aclaman a la Madre Bendita.



Tras tomar fuerzas por el intenso día vivido, todas y cada una de las cofradías de la Santísima Virgen de la Cabeza se dirigen a la plaza del poblado del Santuario, esta vez, de una forma especial. La oscura noche en Sierra Morena es alumbrada por los cirios y antorchas que portan cientos de romeros y peregrinos. Portando estandartes y simpecaos como identidad cofradiera, medalla al pecho rozando el corazón lleno de fé.


Se hace el silencio y comienza el Santo Rosario... rezo, oración, emociones contenidas... miradas que se alzan para contemplar la morada de la Virgen Morenita... cánticos que invitan a la paz... personas mayores que con su pequeño cirio, se hacían un hueco entre la multitud para rezar, y porqué no, buscar entre los recuerdos de sus romerías. Bellas estampas que se nos quedan guardadas en el corazón.

Ensimismado en mis pensamientos, acompaño a la muchedumbre en su caminar, en su rezo... una oración que culminará con repique de campanas, mirando a la celestial Virgen de la Cabeza. Romeros soñando el gran día de la Señora, en que sea Ella quien devuelva su saludo con una eterna mirada.
ANDÚJAR PEREGRINA

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