La Romería a través de la mirada de Manu Quesada Ortega

Pues mi experiencia en la Romería de la Morenita, con el paso de los años ha ido cambiando, pero eso si, siempre con la misma ilusión y el mismo sentimiento de ver a nuestra Madre allí en su camarín, mirando al cielo, contemplándola desde el silencio y el respeto, una sensación que te recorre hasta las última de las terminaciones nerviosas.

Como os decía yo antes, me desplazaba desde Villardompardo, pueblo donde los haya fiel a la Morenita, hasta Sierra Morena, y siempre de Viernes a Domingo. Con el tiempo me ha tocado salir fuera de Andalucía para estudiar, y si es cierto, que tengo más dificultad a la hora de desplazarme y más teniendo en cuenta que estoy en Ceuta y dependo de un barco.
Yo pensaba que la distancia iba a influir en mi devoción por la Morenita, que me iba a alejar un poco de Ella, pero nada más lejos de la realidad, y es que es ahora cuando más aprecio lo que en el cerro del cabezo se vive, nuestras tradiciones, las de toda la vida, y es ahora cuando tengo más claro que mientras tenga salud iré cada último fin de semana de Abril a vivir la Romería más antigua de toda España.

Somos privilegiados los jienneses con esa Imagen Morena que levanta a tanta y tanta gente desde siempre y que "te gana", sólo con verle esa cara tan serena y a la vez  tan expresiva que tiene. No se puede describir lo que se siente cuando la ves bajar del camarin camino de sus andas, o cuando ves a esos niños que pasan a manos de los trinitarios para ser retocados, igual que yo lo fui cuando era un enano. También la experiencia que tuve el año pasado cuando tras indagar, los anderos me aseguraron que podía llevarla en la procesión del Domingo.  Fue una experiencia increíble, cuando después de estar toda la noche sin pegar ojo debajo de los varales viendo pasar a más y más gente, una hora tras otra, llegó la mañana y empezó a abarrotarse la Basílica de gente y allí todos bajos los varales esperando a que bajara de su camarín.

No se puede describir lo que se siente cuando la llevas bajo tus hombros, ¿que pesa? no lo creo, ese día se sacan fuerzas de donde sea porque no hay mayor privilegio que poder llevar a la Virgen Morenita, por ello darle las gracias a Pablo M por su ayuda y por dejar que cumpliera mi sueño, un sueño que guardaré siempre conmigo.

Elijo esta fotografía porque así fue como la llevé sobre mis hombros y así fue como se quedó grabada en mi retina...

... por Manu Quesada Ortega

ANDÚJAR PEREGRINA

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