de pueblos marianos... Colomera

Mañana soleada de fríos vientos que se adelantan al Invierno, lugar de encanto, silencioso, solitario, que entre montes, guardan la leyenda mariana. Pueblo de peregrinos centenarios, de blancos colores y andaluces contrastes, de tambores y banderas, entre pueblos marianos... Colomera.


Siempre he querido llegar a este lugar, llenar mis pulmones de aire y observar el mundo desde este punto, y entre sus estrechas y laberínticas calles, donde parece haberse parado el tiempo, camino lentamente hasta llegar a su Iglesia parroquial, la Encarnación; sus centenarios muros guardan a Nuestra Señora de la Cabeza, la Morenita colomereña, y entre la oscura frialdad del interior del templo me acerco a Ella, Madre y Reina.


Juan Alonso de Rivas, humilde pastor lugareño, me muestra a la Señora, que en actitud de oración contempla a la Celestial Reina de los cielos, que con mirada serrana, bendice su pueblo, Colomera.
Sus puertas se cierran, y yo, sobre mis pasos vuelvo a caminar buscando un nuevo destino, y así, hacerme peregrino hacia un nuevo lugar, donde su mirada dejó la huella de la fe, uniendo a los pueblos marianos por los caminos de hermandad.


© ANDÚJAR PEREGRINA

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