Entrevista a José Luis Ojeda Navío, restaurador de obras de arte III

La entrevista a José Luis Ojeda ha sido todo un descubrimiento de detalles interesantes en torno a la devoción a la Virgen Morenita. José Luis tuvo el honor y la responsabilidad de restaurar a la veneradísima talla de la Virgen de la Cabeza de Sierra Morena, Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén, que hasta 1992, año en que fue restaurada, sufría un grave deterioro. 
Ahora, José Luis nos cuenta entre detalles y anécdotas, como vivió aquellos días, que frente a la Santísima Virgen de la Cabeza, restauró con el cariño de un devoto y la profesionalidad que le caracteriza.

¿Cual fue la primera intervención referente al mundo de la Morenita?

La verdad, es que como primeras restauraciones relacionadas con la Virgen de la Cabeza, fueron unas pequeñas obras de terracota de mi familia. Me sorprendieron por la calidad de las mismas para lo pequeñas que eran. Por lo visto eran populares hace años y deben ser bastante comunes.

¿Podrías definir desde el punto de vista artístico a la Imagen titular de la Virgen de la Cabeza de Sierra Morena?

Es una imagen de gran belleza. Representa a una Virgen con cara muy aniñada y delicada. Posee unos ojos verdosos muy expresivos. Fue realizada por un gran imaginero granadino, y creo que hizo un gran trabajo. Tanto la talla, como la policromía o dorados y estofados de las vestiduras, están realizados con mucha maestría. Creo que es una obra de la cual nos podemos sentir muy orgullosos.


Restaurar a la talla de la Patrona de Andújar es una gran responsabilidad, ¿podrías definir el primer contacto con la talla? ¿qué supuso estar frente a Ella?

La verdad, es que es cierto que fue una gran responsabilidad. Aunque ya tenía experiencia, era aún bastante joven, y todo el mundo estaba pendiente de la restauración. Creo que por ser de Andújar se me miraba con lupa. Todo tenía que salir perfecto.

El primer contacto con la imagen, fue cuando fui a verla en el camarín para realizar el informe. Me acuerdo de la cantidad de personas que había, yo estaba bastante nervioso por todo lo que rodeaba al momento. Fue la primera vez que la vi sin las vestiduras.

Luego, también fue imborrable el recuerdo de verla por primera vez para la restauración. Estuve un rato mirándola y recé para que todo fuera bien. Para mi fue muy importante. Era consciente de la responsabilidad que recaía sobre mí, pero confiaba en mi profesionalidad para poder llevar a cabo la intervención.

¿Te fue difícil separar el sentimiento de lo verdaderamente profesional al tener ante ti tan venerada Imagen de la Virgen?

Creo que en ese sentido lo llevé bastante bien. No podía realizar un buen trabajo si estaba condicionado por la Imagen en sí. Me concentraba en lo material, en los daños que tenía, en la intervención. Siempre procuro hacer mi trabajo lo mejor posible y estaba seguro del resultado final. No hubiera sido profesional dejarme llevar por las circunstancias, creo que repercutiría en el trabajo.
 
José Luis en un momento de la restauración
de la peana de la Virgen de la Cabeza
Fueron muchos días contemplando al detalle la Virgen Morenita, ¿alguna anécdota destacable?

Muchas, recuerdo el día que se le hizo un estudio radiográfico. Había muchos nervios, sobre todo por parte del entonces Hermano Mayor D. Francisco Expósito Mena. 

También me acuerdo de cuando se hacía de noche en el frío invierno, de cómo se reflejaba la luz de las velas de la zona de las ofrendas, en el cristal de la habitación donde realizaba la restauración.

Mientras se realizaba la restauración, pude sentir el cariño y la añoranza que tenían muchos fieles que se presentaban allí para verla y no podían. Había algunos testimonios realmente impresionantes. Me acuerdo una noche de intensísima lluvia, que llego una chica de acababa de dar a luz, tras varios abortos para agradecérselo a la Virgen con su hijo recién nacido.

También el recuerdo de unos franceses, que tras un fuerte accidente de tráfico en el que se encomendaron a la Virgen de la Cabeza, al cual sobrevivieron, llenaron una mañana de flores el camarín. No se cabía de tantas flores.

La verdad, es que tanto tiempo allí, dio lugar para muchas anécdotas.

Como profesional de la materia, ¿crees que la talla de la Virgen de la Cabeza se conserva como debiera?

Es muy difícil la conservación de una talla, en la que concurren muchas circunstancias especiales. En primer lugar, se encuentra en un enclave con climatología extrema, con bastantes cambios de temperatura y humedad. En el camarín no existen medios de regulación de las condiciones anteriormente citadas, sino al contrario, es un espacio cerrado, acristalado, con aire acondicionado, el cual no es nada beneficioso para la obra, con la humedad de la multitud de flores que siempre tiene.

Además, en Romería sufre mucho. El traslado del camarín, la devoción que se desata en su máxima expresión, los fieles se avalanchan, la quieren tocar, besar, quieren que toque objetos personales que le llevan. Menos mal que lleva un armazón muy complejo, diseñado especialmente para esto. También, la climatología en Abril es muy cambiante. Desde agua hasta días con gran calor. La procesión es larga y suele acontecer climatología adversa.

Sufre también mucho en los traslados. Las diversas bajadas a Andújar y sobre todo, el traslado a Jaén, creo que han sido los momentos más críticos en su conservación. No existe ningún sistema de traslado que se encuentre pensado para estas circunstancias y la obra sufre muchísimo.

También es una imagen que tiene muchos cambios de mantos, corona y rostrillo. Todos estos momentos, son muy determinantes para la conservación de la Virgen. Cualquier mínimo fallo en alguna de estas operaciones tan delicadas, se puede traducir en algún arañazo, roce o daño a la obra.


Bajo tu criterio, ¿qué debería cambiarse para un buen estado de conservación de la Virgen en su camarín?

Como he comentado anteriormente, había que estudiar un sistema de control en la zona donde se encuentra más tiempo al año, como es su camarín. Creo que la instalación de un aparato de control de humedad y temperatura, junto con una mejor ventilación, eliminación de problemas de condensación, sería necesario para la óptima conservación de la Virgen.

La Virgen fue restaurada en 1992, desde entonces, cuando estás frente a Ella, ¿ves a la Morenita con otro sentimiento? ¿qué tiene de especial para Tí?

Efectivamente, fue en 1992, hace ya muchos años. El tiempo pasa muy deprisa, demasiado deprisa. Cuantas cosas han pasado desde entonces.
La verdad, es que la veo con confianza. No se si la palabra es la apropiada, pero fueron varios meses, día a día. Solos, ya que casi nadie podía acceder a la restauración, salvo el Hermano Mayor y el Superior del Santuario. Recuerdo cada momento. Cuando estoy en el camarín me vienen muchos recuerdos, muchas ilusiones y sentimientos.

Es muy diferente cuando estás restaurando una obra, a la cual tratas (con todo el respeto), pero desde el punto de vista profesional, a cuando la ves de nuevo en su camarín. En ese momento la vuelves a ver como lo que es. Nuestra Patrona, la Virgen de la Cabeza, la que tanta devoción desata.

Hay algo que quieras expresar de aquella restauración?, algo que se te venga a la cabeza?

Quiero agradecer de nuevo desde aquí, la confianza que tuvieron en mi para la restauración, y que estuvieron en el día a día.

El Padre Jesús, Superior del Santuario en aquel momento, del cual no puedo guardar mejor recuerdo. Creo que es una gran persona, de gran cultura, y un magnífico Rector de un lugar tan importante. Junto a él, el Padre Eduardo y el Padre Olegario, los cuales me demostraron su cariño y cercanía. Cada día me sentía más a gusto, integrado en el día a día de la vida en el Santuario.

La otra persona con la que tuve mucho trato, fue el Hermano Mayor, D. Francisco Expósito Mena, el cual fue gran valedor mío. No nos conocíamos anteriormente, y desde entonces nos une una buena amistad. Me da mucha alegría cada vez que me encuentro con él, y siempre tenemos unas palabras de recuerdo hacía aquellos momentos tan intensos. Creo que es una persona que ama profundamente a la Virgen de la Cabeza y que se volcó con la intervención. Costeó personalmente la restauración, y era raro el día que no llamaba o se pasaba para ver como iba todo.

Allí también pude conocer a personas que me dejaron huella, como Antonia. Una vida dedicada en cuerpo y alma a la Virgen de la Cabeza. De ella y de su marido, que descansen en paz junto a la Morenita, guardo el cariño y el recuerdo de unas personas magnificas. A la cocinera Adriana y su marido Vicente. Cada día nos sorprendía con algún plato guisado con cariño, y que no tenía nada que envidiar a la mejor cocina.

Conocí a Salvador, Julio y Manolo, los hermanos Logasasanti. Grandes momentos de charla en la tienda, junto con todas las personas que entonces formaban parte de la comunidad del Santuario, muy reducida, nada que ver con la gran cantidad de personas que ahora se encuentran allí.

También Manolo Maroto, se encargó de la realización del armazón de acero inoxidable que porta. Surgió una gran amistad, y demostró una gran profesionalidad y precisión en un trabajo difícil. No le costaba subir a hacer todas las pruebas que hicieran falta con tal de que todo quedara  la perfección.

Dos profesores de la Universidad y magníficos restauradores. Jerónimo Pérez Roca y Amparo Escolano Mesa, se volcaron conmigo para apoyarme profesional y personalmente. Me apoyaron y ayudaron desde la redacción del informe previo hasta el último punto. Ahora están trabajando en Estados Unidos, donde triunfan con su buen hacer.

Tengo muchos recuerdos de personas entrañables como Enrique y Manolo Gómez, Alfredo Ibarra, junto con los integrantes de la Cofradía, Peñas y personas relacionadas con la Virgen de la Cabeza. A todos ellos mi gratitud y el cariño que merecen.

Por supuesto a mi familia, en especial a mi madre y hermana, las cuales me apoyaron, sintiéndose muy orgullosas de mi trabajo.

Se me olvidarán muchos nombres, pero fueron muchos los momentos vividos y las personas que formaron parte de esos momentos tan especiales.

¿Cual ha sido la restauración de la Morenita más antigua o curiosa que hayas restaurado?

Han sido muchas las restauraciones relacionadas con la Virgen de la Cabeza. Quizás, aunque no sea una talla, la representación del pastor de Colomera, en una pintura sobre tabla del retablo de la ermita de San Marcos en Alcalá la Real, es la representación más antigua. Puede datar perfectamente de los  siglos XVI-XVII.

Como imágenes de la Morenita propiamente dichas, he restaurado la Titular del Santuario, otra procedente de un colegio de Trinitarios en Madrid, la cual estuvo en el camarín mientras se realizaba la restauración de la imagen titular, la talla de la ermita de Andújar, la Virgen de la Cabeza de Torredonjimeno, Martos, otra imagen que procedía de la iglesia de San Ginés en Madrid, ermita de Santa Amalia en Baños de la Encina, El Carpio, Lopera, así como otras obras pertenecientes a propiedad particular.

También he tenido la suerte de intervenir numerosas tallas relacionadas con la Virgen de la Cabeza, tales como casi todas las esculturas existentes en el Santuario, tanto de la Iglesia, como del museo, así como numerosas restauraciones para conventos, tanto de Trinitarios como Trinitarias

¿Y en referente a pintura?

También han sido numerosas las pinturas restauradas, relacionadas con la Virgen de la Cabeza. Me acuerdo de la primera que restauré hace muchos años, el “Cuadro de la Virgen”, señero para cualquier peregrinación al Santuario. Fue una gran experiencia. Estaba tan oscuro que no se veía casi nada. Tras la restauración volvió a recuperarse, pero con el sistema de colocación en su hornacina, se le ha colocado un cristal demasiado oscuro que hace que tampoco se pueda disfrutar del todo.



En el museo del Santuario, también intervine el gran lienzo de Bernardo Asturiano, que representa a la Romería en el Siglo XVII y sobre el cual se hizo un gran estudio del cual salió un interesante libro en el que pude participar junto a Antonio Cea, gran antropólogo e investigador del CSIC, Enrique Gómez y Rafael Frías.



También recuerdo la restauración del  lienzo existente en la Iglesia de Santa María y que fue cartel de Romería. Es la única pintura que conozco en la cual se representa al pastor de Colomera, con una tara en una de las manos.


Recientemente he intervenido una pintura sobre tabla del recientemente fallecido y magnifico artista D. Luis Aldehuela, la cual es de gran soltura y calidad y que era la que se colocaba antiguamente en la Ofrenda floral en Romería.

Eres aficionado a la fotografía, captando paisajes de nuestra Sierra de Andújar, su fauna y su flora. Háblanos de nuestra tierra.

Soy aficionado a la fotografía, en especial  de naturaleza, desde hace más de 25 años. Intento plasmar toda la belleza que alberga Sierra Morena, desde los últimos linces, el felino más amenazado del planeta, pasando por toda la fauna, flora y paisajes que la integran.

Tenemos un espacio privilegiado, con especies en verdadero peligro de extinción, desde el lince ibérico, pasando por el águila imperial, la real, el buitre negro, la cigüeña negra, los cuales conviven con los conocidos ciervos, gamos muflones y jabalíes, junto a bellas especies de mamíferos, rapaces, aves, insectos y plantas que conforman una biodiversidad envidiable y admirada a nivel mundial.

Creo que se trata de una fuente de riqueza y turismo sostenible, muy concienciado con la naturaleza, compatible con  el resto de actividades que se desarrollan tradicionalmente en la Sierra, y que con el tiempo se convertirá en uno de los principales atractivos de los amantes de la naturaleza en todo el mundo.

Actualmente se encuentra muy bien custodiado por profesionales que lo miman, y hacen que cada día albergue la esperanza de la conservación y la concienciación de todos los que conformamos este espacio. Nadie concibe a Andújar sin su sierra. Creo que es un sentimiento muy fuerte para todos los iliturgitanos.

Espero que os gusten mis imágenes.

Háblanos de esta Andújar peregrina.

A Andújar Peregrina, a Juan Antonio, mi agradecimiento personal y profesional por su apoyo e ilusión en este reportaje (la cual ha sido mutua). Mi felicitación por su magnífica aportación a todo lo relacionado con la Virgen de la Cabeza, porque me ha demostrado una y otra vez lo gran persona que es, y el cariño y devoción que le profesa a la Morenita, a nuestra Virgen de la Cabeza. Deseándote toda la suerte y fuerza para continuar con este proyecto ilusionante, sin ningún ánimo de lucro, tan solo para dar a conocer y proyectar lo más lejos posible, una devoción que no tiene fronteras, que no tiene dueños.

Aunque en su día fueron publicadas fotografías del estado de la talla de la Virgen de la Cabeza así como el proceso de su restauración, tanto en periódicos como en una exposición que mostraba el antes y después, en este blog hemos querido hacerlo desde el respeto, protegiendo el valor de la Imagen de la Santísima Virgen de la Cabeza en el ámbito devocional, mostrando de este modo, fotografías de nuestra Morenita después de ser restaurada. Dichas fotografías no son de buena calidad por la antigüedad de las mismas, siendo cedidas por José Luis Ojeda para la ilustración de la entrevista en este blog.

Agradecer a José Luis Ojeda el poder entrar en su taller de trabajo, dialogar abiertamente, dando a conocer momentos entrañables de su vida, y compartir los momentos que vivió junto a mi fuente de inspiración para construir este blog, mi Virgen de la Cabeza. Gracias José Luis.

José luis ojeda Navío dispone de página web: www.jlojeda.es

También disponible en facebook: José Luis Ojeda Restaurador de Obras de Arte

© Las fotografías expuestas en este artículo han sido cedidas por José Luis Ojeda, 
así como la entrevista ha sido realizada para este Blog.

© ANDÚJAR PEREGRINA

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