Editorial ANDÚJAR PEREGRINA: consideraciones

El porqué de tanta duda, de tanto desorden en la cabeza, de tanta inquietud, de tanta pregunta... y poco respeto. En el mundo que nos ha tocado vivir, ese día a día, nos encontramos con personas que se venden como liberales, de personalidad diferente, íntegra y de paso firme, vamos, de esos que nos dicen mirando que se yo, que van por la vida por derecho, que respetan al prójimo, y que viven y dejan vivir. Pero la realidad es otra en la persona que cree en Dios, que tiene fe y que ama las tradiciones y la cultura de su tierra.
Puedo decir en voz alta y con firmeza, que por experiencia propia, aquellos que no son creyentes son muy poco respetuosos con los que si tienen fe en Dios. No suelo cuestionar a nadie por su condición, por sus gustos. No les pregunto porqué les gusta su afición, su ropa, su trabajo, su vida... o porqué no creen. No entiendo el porqué se nos tiene que cuestionar. Me dan a entender que su vida es mucho más interesante, con más libertad y sin ataduras... pero su actitud me dice todo lo contrario: ¿porqué se nos cuestiona si creemos en Dios, si nos gusta la Semana Santa, la Romería o contemplar pasos procesionales, visitar templos o adorar imágenes? ¿Acaso no forma parte de nuestra forma de ser, de nuestro pasado y nuestro presente? Con tanta pregunta me da a mí que tienen más ataduras y dudas en la vida de lo que creen, quizás esa libertad de la que presumen se ve enjaulada por la felicidad del creyente y es por ello que le impulsa a no tener respeto por nuestra historia, nuestra religión y nuestra cultura.
Me sorprende oír como hay gente que renuncia de su tierra y su cultura, para más tarde vocear que le encanta viajar por el mundo para conocer culturas y enriquecerse con ellas. ¿Acaso esta nuestra tierra no pertenece a este mundo ofreciendo al visitante una rica cultura basada en sus costumbres y tradiciones?
No les den más vueltas, yo soy así, me considero un hombre de costumbres, amante de mi tierra, de sus leyendas, de su cultura, de sus tradiciones, su religión y de sus gentes, de esa gente de buen corazón.
Al fin y al cabo somos más libres que quien nos vende de serlo porque nos dicen "no tengo Dios", pero si van a conocer el dios de otra tierra (esto si tiene gracia).
Nosotros no necesitamos preguntas porque no tenemos esas inquietudes, y sobre todo, porque en nuestro silencio y en nuestro respeto, están todas las respuestas.

Nuestro modo de sentir es un rico mundo de sensaciones, donde prima la hermandad, el respeto,el puro sentimiento, la elegancia de una manera de entender la vida que no es fácil de explicar, pero sí de sentir, porque en el corazón caben todas esas emociones que nos transmite cada pueblo de nuestra tierra, cada templo, cada imagen que representa a ese Cristo Nazareno o a la Virgen Madre y Reina, esos lugares mágicos, esos rincones que tanto nos inspiran para engrandecer la cultura de nuestra tierra, las creencias de sus gentes, nuestra tradición más sentida... sin duda, singular y eterna.

© ANDÚJAR PEREGRINA

Cartel Romería de la Virgen de la Cabeza de la Asociación de Anderos 2013


Sábado 23 de Febrero, se presenta en la antigua Iglesia de Santa Marina de Andújar, el Cartel de la Asociación mariana de anderos de la Santísima Virgen de la Cabeza de Sierra Morena para la Romería 2013. La cita, las 21 horas de la noche, donde el templo habilitado para el evento se veía repleto y todas las localidades ocupadas. El Cartel estaba compuesto por tres fotografías, los autores: Juan M. Toledo, Emilio José Urbano y Ángel Fernández Muñoz. La composición de la misma muestra fielmente momentos de la Romería de Sierra Morena, concretamente de los años 2011 y 2012, con un colorido y vistosidad propia de esta gran fiesta mariana que celebramos en Andújar el último Domingo de Abril.

Revista "Entre varales" que edita la Asociación mariana de anderos

Tras el acto, que concluía sobre las 22 horas de la noche, se obsequiaba a los asistentes con el Cartel y el boletín que anualmente editan dicha Asociación, "Entre varales", un boletín con artículos y fotografías que muestran la devoción a la Señora de Andújar así como los actos realizados por la Asociación de anderos durante el pasado año 2012, dicha publicación cuenta con el número dos en la calle recién editado, un boletín cuidado que gratuitamente hacía las delicias de los devotos de la Virgen Morenita.

Con dicho acto, se pregona y se anuncia la Romería de la Virgen de la Cabeza bajo la mirada del andero.

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Momentos que valen toda una vida

Oigo el agua de la lluvia golpear en mi ventana, y me hace recordar aquella mujer que desde su ventana enrejada del viejo caserío contemplaba el lento paso de la Señora. Esta fotografía dice mucho de mí y de cuantos vivimos ese gran día en tierras de la campiña cordobesa. Cada fotografía, cada estampa... es un momento, una parte de nuestra vida, de lo sentido y de lo compartido. 
Como hoy recuerdo este momento, también desde mi hogar oía caer la lluvia y golpear en el cristal de mi ventana. Un mundo esperaba el último Domingo de Septiembre ver a la Morenita bujalanceña por las calles de su pueblo, y creí por momentos que la espera se alargaría... pero el sol resplandecía en la mañana del bendito Domingo, en que mi Morenita tenía que saludar a sus hijos, desempolvar los recuerdos y hacerlos presentes, pasar la página rancia de un libro que se había quedado anclado en años pasados, y escribir el presente en letras de primavera, de esa eterna primavera que nos sumerge en las solemnes vísperas de la Señora y Reina de Sierra Morena.


Quise alejarme del gentío para contemplar momentos desde otra perspectiva, desde mi relativa soledad, porque a veces, inmersos en el espectáculo que supone una magna celebración, pasan desapercibidos detalles que bien valen toda una vida. Sobre el azul de sus almas, pasea la Señora, que entre un singular escenario histórico, la contemplan desde cualquier rincón, como observando el pasar de la vida desde su mundo particular. Cuanta pasión, cuanta fe encerrada en el corazón, cuantos "vivas" en silencio y cuanto respeto ante Tí, Señora.
Hoy, las calles de tu pueblo han quedado impregnadas de una aroma nuevo, de un perfume hecho de nostalgias y alegrías, de corazones gloriosos... y sobre huellas marcadas, volvemos a caminar, a pasearte y a venerarte, como siempre lo fue y como Tú lo has querido.

... porque en la distancia, tu presencia la siento más cercana.

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La ermita de Nuestra Señora de la Cabeza de Campillo de Arenas

Viajamos hasta la población jiennense de Campillo de Arenas para contemplar a la Santísima Virgen de la Cabeza que allí se venera. Una Virgen de pequeño tamaño y tez blanca, a quien los lugareños tienen especial devoción, siendo esta Patrona del pueblo. Su ermita se encuentra a las afueras de Campillo, situada en la cima de un monte, datando dicha construcción a principios del siglo XVIII. Ya dentro de la ermita, podemos venerar a la Virgen observándola a través del cristal que separa la nave central del camarín donde reina la Patrona.


En oración con la Virgen de la Cabeza viene a mi mente la Morenita de Sierra Morena, ya que ambas imágenes se encuentran en su camarín reinando el mundo desde la altura de un monte. Un manto verde cubre la pequeña imagen, que con olor a flores, embriaga el interior del templo. A los lados del altar mayor, como escoltando la visión al camarín de la Virgen se encuentran los estandartes de la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Campillo de Arenas.



El silencio invita a conversar desde el interior, quedando enamorado de tan mágicos lugares que se alzan sobre nuestra tierra, para regocijo del viajero en su fe y apasionados de las ermitas en cuyo interior se venera a la Virgen María de la Cabeza.


Ya en el exterior, y contemplando la fachada de la ermita, el sol se esconde entre los montes de olivares que rodean a Campillo, y el suave viento me trae el murmullo de la oración. Por la cuesta que une Campillo de su ermita, suben un grupo de mujeres que rezando el rosario alcanzan la cima para llegar a las plantas de su Patrona, y así despido a mi Virgen, para peregrinar entre veredas y descubrir viejos rincones donde postrarme ante Ella.

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La ermita del Rosario

Hace unos días un amigo preguntaba por la ermita del Rosario, en las inmediaciones del Santuario del Cabezo. Algo le dije, lo poquito que sé. Pero la pregunta me hizo recordar algunas visitas que hice a lo que ya eran sus restos hace bastantes años. Siempre que subía al Santuario y tenía oportunidad, me acercaba hasta su emplazamiento. Me gustaba contemplar la perspectiva del Cerro y su entorno desde allí, sentarme en aquella piedra del Ermitaño y novelar en mi mente mil historias de las que probablemente muchas fueron ciertas, de obispos, eremitas, caballeros de las órdenes de caballería,…, encomendados para dar carácter mariológico y sellar mitos sagrados en esos terrenos mágicos del peñón junto al Jándula.

Por cierto, la historia y claro está, las leyendas, de las ermitas salpicadas por los distintos caminos que llevan al Santuario (ahí queda la reposición de la San Ginés, gracias a la peña Peregrinos del Alba, como hito en el camino; y antes, el jalón de san Mancio o San Amancio)y por toda la serranía dan mucho juego para sentarse  al calor y a la luz de la lumbre y mover y recrear nuestra ensoñación y nuestro conocimiento. 

Hablando concretamente de la ermita del Rosario, hoy, como digo está prácticamente borrada de la vista, fue construida por Alonso de Rojas Toboso, presbítero natural de Bujalance, bajo licencia del obispo de Jaén Sancho Dávila concedida el 5 de mayo de 1612, no se sabe si podría haberse erigido sobre algún otro lugar de tipo hierático o mitológico. En dicha licencia se cuenta que estaba movido por su devoción y por “el mejor servicio de Dios nuestro Señor desea y pretende edificar, a su costa, una ermita en el Cerro de Ntra. Sra. de de la Cabeza y poner en ella un altar con el fin de que pueda decir misa y celebrar divinos oficios en dicha ermita”. 

En julio de 1612 Alonso de Rojas hace donación al Santuario de la ermita en la que había una imagen de Ntra. Sra. del Rosario, que se traslada al Santuario en su fiesta y en el día de la Candelaria. Asimismo el presbítero solía retirarse en Cuaresma y Adviento para hacer penitencia a la ermita. Llegaron otros ascetas al lugar en determinados momentos, y finalmente, y ante la falta de presencia de éstos, y sin culto, fue deteriorándose quedando durante años unas ruinas que eran visitadas por esencialistas de la historia del Santuario, hasta que  el paso de los terrenos a otra propiedad, y la propia dinámica del tiempo ha ido dejando en casi un total olvido aquella ermita. Son cosas que no deberíamos dejar en el olvido. Pasa como esas fuentes y alcubillas, que tanto significaban para el trasiego de la sierra. El Parque Natural, ahora quiere recuperar algunas de ellas para en su momento ponerlas en valor.

Alfredo Ybarra

La Morenita sobre un mar de almas

Es el inicio y el fin de todo, acaba el camino y se abren nuevos horizontes. Os muestro los instantes previos a la salida de la Virgen de la Cabeza de su Santuario, romeros y peregrinos en masa esperan el momento en que la Morenita asome por la pequeña puerta de acceso al templo y así procesionar como manda la tradición, el último Domingo de Abril de cada año, por los aledaños del Cerro de la Cabeza, en pleno corazón de Sierra Morena. El gentío es tal, que ni un solo espacio queda libre, es un momento único, mágico y muy esperado por miles de personas.

Éste momento que capta la fotografía que ahora comparto con todos vosotros, ha variado durante dos años. Un cambio significativo en la celebración de la Romería, ya que en los años 2010 y 2011 la bendita y venerada Imagen de Nuestra Señora de la Cabeza de Sierra Morena ha presidido la Misa Principal que precede a su procesión, adelantando así su traslado y en cierto modo su paseo serrano, ya que la Morenita durante éstos dos años salía de su Basílica a las 9:30 horas de la mañana, y contaros, que el momento mucho dicta de la imagen que ahora contempláis, ya que muy poca gente esperaba el momento de su salida, mermando el interés por verla ya que la Santísima Virgen quedaba expuesta en el altar exterior por un tiempo de dos horas, produciéndose un nuevo traslado, esta vez en el exterior, para su procesión definitiva, cortando en seco momentos grandes de la mañana del Domingo. Y es que hay que distinguir entre la Eucaristía y el momento de la Reina y Madre de Dios.

En la Romería del año 2012, las inclemencias del tiempo impedía la celebración de la Eucaristía en el exterior, por lo que la Virgen Morenita volvía a salir de su templo como siempre lo venía haciendo, la hora del Ángelus, y es así como el pueblo la aclama y como siempre se ha celebrado. Sobre un mar de almas la Reina de Sierra Morena pasearía a hombros de sus hijos, ante la mirada expectante y fervorosa del mundo.

© ANDÚJAR PEREGRINA