domingo, 30 de junio de 2013

de pueblos marianos... Valdepeñas (Ciudad Real)

Días soleados en las eternas llanuras, de labradas tierras, de esfuerzo y trabajo, de historias y leyendas... En la calurosa tarde de verano también se dibuja la silueta de la Virgen Madre y Reina, cuando cae el sol, cuando las vecinas valdepeñeras, sacan a la calle sus viejas sillas de mimbre y sentarse en compañía, para contemplar la tarde del pueblo, dejar pasar la vida entre historias de patios y corrales.


Voy caminando por el canal, donde tropiezo con la escuálida figura del hombre imaginado, que armado y acorazado, preside la vida en Valdepeñas, como ajeno al tiempo, buscando historias escritas por tan singular pluma de oro, Miguel de Cervantes Saavedra, quien tuvo el honor de inmortalizar uno de los acontecimientos sociales más importantes de época, la Romería de la Virgen de la Cabeza, pregonando tan mágico lugar, tan bella Señora, su grandeza, tan multitudinaria fiesta.

Camino sin apartar la vista del caballero de la triste figura, sobre quien revolotean las golondrinas jugando a perseguirse con insistentes gorgojeos, perdiéndose en las calles del pueblo, para volver con sus alegres trinos coronando el atardecer.

Es tierra mariana, de seca elegancia, de silencioso procesionar acompañando a la Señora, de peregrinar  por las interminables llanuras, escenario de batallas imaginadas, de molinos y vendimias, de tabernas y buen vino... y de grandes recuerdos de esos momentos vividos. Sin quererlo, sus calles me traen a esa gente con quien un día compartí parte de mí.


Desde las eternas llanuras hoy vuelves a Ella, Valdepeñas peregrina hasta alcanzar la cima de los altos montes serranos y venerar a la que tanto quieren, a quien acercan sus plegarias, a la que rezan en la distancia de su persona con la cercanía de su alma, a la Reina de Sierra Morena, su Virgen de la Cabeza.

© ANDÚJAR PEREGRINA

viernes, 21 de junio de 2013

Traslado de la Morenita a su camarín el día de su Romería


Sobrevolando almas que la aclaman al grito de "guapa", que con la mirada le rezan, que con lágrimas se despiden, y con sus manos... parecen tocar su rostro, acariciar su manto... y entre el gentío se pierde su pequeña silueta dejando fragancia de bendiciones.

Esta fotografía recoge el momento en que la Santísima Virgen de la Cabeza ha entrado a su Santuario tras su paseo de Romería el último Domingo de Abril del 2013. Antes de volver a su camarín, la Bendita Imagen de la Morenita ofrece su mirada a los anderos que la han portado sobre sus hombros en la parte trasera del templete, por lo que durante el recorrido no pueden ver su rostro... su mirar hacia ellos, manos, que al ritmo de Madre y Reina, la despiden entre lágrimas.

© ANDÚJAR PEREGRINA

martes, 18 de junio de 2013

La Cofradía filial de Cataluña se presenta a la Virgen de la Cabeza


También desde la lejanía redoblan tambores, ondean banderas, se levantan estandartes... y el viento serrano de Andalucía acaricia sus rostros en bienvenida, ofreciendo emociones nuevas, vivencias de un mes de Abril que conecta con una tierra bendita que está junto al mar... es Cataluña en hermandad.


Hoy recuerdo la fría mañana abrileña, en la calzada que nos lleva a la mirada cautivadora de Nuestra Señora de la Cabeza, compartiendo con amigos gratos momentos que ya pasan al recuerdo de nuestras vivencias, como divisamos en la distancia esa bandera inconfundible que entreteje sentimientos de una misma fe formada en cofradía, Cataluña y Andalucía. Paramos nuestro caminar hasta esperar la comitiva, contemplando estampas que debían ser inmortalizadas en nuestro corazón, para tal día como hoy, desempolvar nostalgias y rememorar lo vivido.



Cuanto amor en sus pisadas, cuanto sentimiento entregado a Ella, el redoble del tambor nos traía el rumor de su fiesta grande en tierras catalanas, en recuerdo de los que no pudieron venir, de los que en la distancia, recuerdan su tierra, recuerdan el bendito cerro que hoy se refleja en la Morenita que allá veneran, y así, aunque lejanos, cercanos en alma y corazón.


De esas cofradías de siempre, de esa gente sencilla que pregonan romería, así sentí su paso junto a mí, caminando sobre la empedregada calzada que les mostrará a la Reina del cielo, fue una fría mañana de un Domingo abrileño, cuando pudimos vivir el peregrinar de Cataluña, al encuentro de su Morenita.

© ANDÚJAR PEREGRINA

lunes, 10 de junio de 2013

El barrio de la Axarquía cordobesa adornada de flores para la Morenita


Córdoba florida se funde en aroma de primavera entre Mayo mariano, y es así como la Morenita se paseaba entre las calles de la ciudad califal. Incienso y azahares, tambores y cohetes, y una ciudad pletórica de vida. Los aires serranos envolvían cada rincón, cada patio colorido, envolviendo de magia celestial la mañana del primer Domingo de Mayo.




Banderas al viento, cofradías y hermandades acompañaban a la Imagen de la Virgen de la Cabeza que se venera en Córdoba, el paso del desfile dejaba estampas devocionales que se mezclaban con el vistoso escenario de los patios cordobeses, que como altares, ofrecían flores a la Reina de Sierra Morena.



Las hermandades cordobesas de la Caridad, el Huerto y la Cofradía de Nuestra Señora de la Cabeza, se alzaban con el primer premio de la Cruz de Mayo situada en la plaza anexa a la Parroquia de San Francisco y San Eulogio, sede canónica de la Morenita cordobesa.


Devoción, cultura y folclore, sentimiento, color y hermandad; un deleite para los sentidos, para el amante de lo cofrade, para el romero, para entender nuestra manera de celebrar la fe y llevar en nuestro corazón mariano la bandera de nuestro sentir y guía de nuestro caminar.




La Cofradía filial de Marmolejo estrenaba su nuevo guión de camino, como también nos mostró otra de las novedades dentro de dicha cofradía, el nuevo cetro de hermano mayor.



Y es así como procesionaba nuestra Morenita, luciendo un manto verde en oro, llevada a costal, con su gente, entre flores y palmas, bajo un cielo azul y un sol radiante, como nos muestra Córdoba el amor y su devoción a la Rosa de Oro. Una ciudad que expande la devoción a la Virgen de la Cabeza, y nos muestra una bella ciudad mariana en el marco festivo de las flores en Mayo.



© ANDÚJAR PEREGRINA

jueves, 6 de junio de 2013

El pueblo de Jamilena acompaña a la Morenita en su procesión anual


El pasado 4 de Mayo, el pueblo de Jamilena, tras participar en la Romería de la Virgen de la Cabeza, celebraba la fiesta en honor a la Morenita, procesionando la Imagen de la Virgen por las calles de la localidad. La misa era celebrada por el rector del Santuario, el padre Domingo Conesa. 


Tras la celebración de la eucaristía, al anochecer, la Morenita que se venera en Jamilena salía en procesión acompañada por su pueblo, dirigiéndose a la plaza donde se inauguró un monumento a la Virgen de la Cabeza realizado en piedra por el escultor Manuel López.


Tras cantar el himno de la Morenita junto al monumento, la Virgen vestida para la ocasión con un manto rojo y a hombros de sus anderas, pasearía por las calles de Jamilena.



© ANDÚJAR PEREGRINA

lunes, 3 de junio de 2013

La Morenita procesiona por las calles de la capital jiennense


El fin de semana previo a la Romería de la Virgen de la Cabeza, la Imagen de la Morenita que se venera en la capital jiennense, salía de su sede canónica, la Iglesia de la Merced, para procesionar por las viejas calles de Jaén, escenario de estampas que nos dejaba el pasear de la Patrona de Andújar y de la Diócesis de Jaén en la noche abrileña.




Con solemnidad, desfilaban cofradías filiales de la Virgen de la Cabeza , así como diferentes hermandades de la capital, acompañando a la Cofradía filial de Jaén; bandas de música, banderas, mantillas... y los cantes de algún coro romero que amenizaba la noche a la luz de la luna bajo el manto protector de la Reina de Sierra Morena.



Noche oscura, sentimiento prendido por la llama de una primavera que nos saluda, que nos llama... majestuosa pasa ante nuestros ojos, para colgar una cita entre los montes de la serranía andujareña, y derramar su gracia entre olivares, que como estrellas, bañan esta tierra nuestra... Jaén.


© ANDÚJAR PEREGRINA