El Carpio se viste de romería para la procesión de la Virgen de la Cabeza

El Carpio a tus plantas... Señora

Que decir de lo vivido, que contar de lo compartido cuando las estampas recobran vida y hablan de cada momento. Solo me salen palabras de agradecimiento hacia esta buena gente que abren las puertas de su corazón de par en par para mostrarnos su amor hacia la Virgen bendita de la Cabeza. Cuanto amor en su trabajo, cuanto esfuerzo por mostrar lo mejor por y para Ella. Para mí, hablar de El Carpio es decir Hermandad con mayúsculas, es sentir, es entrar en primavera, es hablar de color... es hablar con el corazón.






Sirva este reportaje como homenaje a esta gran familia, a los que hacen posible que la Real Cofradía y Hermandad de la Virgen de la Cabeza de El Carpio sea grande, pero grande de alma y de corazón, por el trabajo y esfuerzo que conlleva todo lo que ellos realizan, y para mí algo muy importante, por saberme escuchar, ellos me dieron la oportunidad, me sentí uno más, en su silencio estaba el respeto por mis palabras, un respeto mutuo que hoy comparto con todos los que veneran de corazón a la Santísima Virgen de la Cabeza.



El día despertaba con una fría mañana, enturbiada por la niebla que nos rodeaba, aún así, divisamos la silueta del pueblo de El Carpio, nuestro destino, acudiendo a la llamada de esta primavera romera que nos regalaría un hermoso día. Poco a poco, la niebla iba despareciendo, y el sol elevándose hasta dejarnos una jornada llena de luz, entre olor a azahares, naranjos floridos, un bello día coronado por el revoloteo de las golondrinas que han vuelto de nuevo a nuestra Andalucía.


Desde primera hora de la mañana, las cofradías se concentraban en la casa de hermandad de la Cofradía de El Carpio, anfitriona de la gran celebración que estaba a punto de comenzar. Los cohetes anunciaban el gran día carpeño, el himno de la Morenita sonaba y las cofradías se disponían a procesionar hacia la Iglesia de la Asunción, donde la pequeña imagen de la Virgen de la Cabeza esperaba a todos los fieles.
Entre redoble de tambores, protocolariamente la Cofradía de El Carpio recibía por orden a todas las cofradías asistentes, las 17 cofradías entraban en el templo tras saludar a la junta directiva, tomando el lugar hasta abarrotar el interior de la iglesia.


Hora del Angelus, y comenzaba a desfilar el cortejo, se abrían las puertas del templo y se dejaban ver las banderas... pequeñas banderas encabezaban la procesión, el Grupo Joven de la Cofradía de El Carpio, llenando de color y algarabía las calles del pueblo. Poco a poco todas y cada una de las cofradías tomaban las calles del pueblo... y ahí está la Morenita, palmas y vítores, cohetes crujen en el cielo... y un año más la bendita imagen de la Virgen, tan querida por todos, se disponía a pasear por su pueblo, a bendecir cada uno de sus hogares, de sus gentes, la mecían y los anderos la alzaban al cielo... ya está la Morenita con sus hijos, una primavera más, arropada por todo un pueblo y por gentes de otros lugares que han querido venir a participar en la fiesta que en su honor se celebra en el Carpio





El procesionar de la Virgen Morena nos ha dejado estampas indescriptibles, cada corazón interpreta su momento, cada persona un sentimiento, para mí, un modo de entender la vida, una manera de ser. Cada fotografía habla por sí sola, es una historia que nos cuenta como fue, cada ser humano aportaba su granito de arena, y así... formar un mar de sensaciones que han hecho grande la procesión de la Virgen de la Cabeza por el pueblo carpeño.



Contemplando a sus gentes ves amor en todo lo que hacen por y para Ella. El  recién formado Grupo Joven alegraba cada instante con su tremolar de banderas, generación venidera de esta secular devoción transmitido de mayores a niños. Trajes de flamenca, mantillas, coros romeos que rezaban a la Señora, tamboriles, banderas y estandartes, calles y balcones engalanados, palmas y sones romeros... todo anunciaba la Romería abrileña, y El Carpio, con sus mejores galas pregonaba la fiesta serrana.


Un año más vivimos emocionados la procesión de la Virgen de la Cabeza carpense, una vez más agradecidos estamos por su atención, por la gente que transmite la devoción a la Morenita en cada gesto, en cada palabra. El mundo romero pone la mirada en las entrañas de Sierra Morena, donde se espera impaciente el gran momento en la mañana del último Domingo de Abril.


© ANDÚJAR PEREGRINA

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