Los anderos de la Virgen de la Cabeza, las miradas de sus hijos

Hay momentos en los que no necesitamos mirar su cara para sentir, contemplar cuanto sucede a nuestro alrededor, cada gesto, cada movimiento, cada rostro, cada expresión... nos hace sentir.

SENTIR

Observo la mirada, contemplo el dolor, la alegría, emoción, agradecimiento, sorpresa, nostalgia... cuantos sentimientos desencadena en el interior de cada ser, tu pasear por la serranía abrileña.

MIRADAS

Llevarte es querer tocarte, contemplo un mar de almas alzándote al cielo... entre varales te rezo.

TOCAR

© ANDÚJAR PEREGRINA

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