Coronación Canónica Pontificia de la Virgen de Alharilla


Porcuna corona a su Patrona bajo una noche de estrellas y emociones

En "Andújar peregrina" abrimos las puertas de la devoción mariana a la Virgen de la Cabeza para proclamar al mundo uno de los acontecimientos más importantes que ha tenido lugar en nuestro vecino pueblo jiennense de Porcuna. Su Reina y Patrona, Nuestra Señora de Alharilla fue coronada canónicamente el pasado Sábado 23 de Agosto. Las imágenes que os mostramos a continuación es fruto de una espectacular organización, de un cariño desmesurado del pueblo de Porcuna a su Patrona, de como el respeto y la solemnidad fueron protagonistas del gran acontecimiento que se pudo vivir en la tarde noche del glorioso día que os he citado.





Sábado 23 de Agosto de 2014, día grande en Porcuna. Siete de la tarde, se comenzaban agolpar el personal a las puertas de la Asunción, donde se encontraba la Imagen de la Virgen de Alharilla. Los medios de comunicación, llámense blogs, webs, prensa escrita, fotógrafos, radio o televisión nos centrábamos en un mismo punto a la espera de ver abrir las puertas del templo. Mientras tanto, decido pasear por el recorrido que ha de hacer la Señora de Porcuna hasta llegar al Parque de Jesús. Sin palabras, el pueblo se haya repleto de colgaduras en alusión a su Patrona, por las calles por donde ha de pasar el cortejo se despliega una alfombra roja que se prolonga hasta el mismísimo altar donde se entronizaría la Virgen para el pontifical. Guirnaldas de papel blanco coronaban las calles a modo de estrellas para engrandecer la belleza de tan importante evento. Me alegraba ver el buen gusto y criterio en tanto esfuerzo y tesón para tal ocasión.


Son las ocho de la tarde, y de manera puntual las puertas de la parroquia se abren, la banda de tambores y cornetas que esperaban en la plaza comienza a tocar y la Cruz de guía anuncia que todo comienza. El gentío se adelanta para ver el cortejo a pie de calle, la comitiva avanza lentamente, con solemnidad, mujeres vestidas de mantilla como manda el protocolo... tras un largo desfile le siguen las cofradías invitadas representadas por sus juntas directivas, entre las que no podía faltar como no podía ser de otra manera la Real Cofradía Matríz de la Virgen de la Cabeza de Andújar. 
Por el dintel de la puerta aparecen la Cofradía Matríz de Alharilla, todo apunta a que la Patrona está a punto de aparecer. Tras los ciriales Ella avanza lentamente, los flashes de las cámaras fotográficas destellan intermitentemente, el murmullo se va haciendo más jaleoso y las campanas comienzan a pregonar la gloriosa salida de la Virgen de Alharilla... ya se ve, nos vamos agolpando cada vez más para poder captarla, emoción a flor de piel... y aparece radiante, bella, Reina y Madre... entre aplausos, emociones y tañir de campanas Nuestra Señora de Alharilla hace su aparición... nunca la había visto tan guapa. 
Aparece vestida en seda blanca y bordado en oro, bordado perteneciente a un antiguo manto que poseía la Cofradía Matríz y que por falta de uso fue traspasado a una nueva tela. El escudo de la ciudad de Porcuna aparece en la parte trasera del manto, un bello rostrillo que realzaba la cara de la Señora y una diadema de flores que coronaban las benditas sienes de la Virgen.









El gentío la esperaba a cada paso, la alfombra roja se convertía en un bello sendero que la conducía hacía el Parque de Jesús, convertido el mismo en un imponente templo donde dar cabida a la masa de fieles que la esperaban. Sus anderos la portaban con el mayor cariño y respeto que se puede llevar a la imagen de una Madre. Era la representación misma de la Madre de Dios convertida en Reina y Protectora de Porcuna.
Se vivieron momentos de verdadero fervor y emoción de cuanto sentíamos en nuestro alrededor. De este modo, la Virgen llegaba al parque de Jesús, donde sus hijos la esperaban con emoción, donde todos intentaban captar una imagen para el recuerdo... puntualmente la Virgen llegaba al altar.


Un bellísimo altar haría de cielo, donde Ella miraría a sus hijos, donde su pueblo le entregaría una corona hecha de sentimiento, amor y fervor, fe y devoción. Un acto emotivo, lleno de paz, solemnidad, respeto, donde todo lo acontecido brilló con luz propia... donde un aplauso unánime abrazaba el gran momento en que la Virgen de Alharilla era coronada canónicamente por el obispo de Jaén.



Desde el altar, el Parque de Jesús se mostraba como un mar de almas que contemplaban con atención la celebración de la Misa pontificia. La Virgen de Alharilla ocupaba el lugar central del escenario, visible desde cualquier punto. La celebración podía seguirse a través de pantallas gigantes para aquellas personas que por la situación no pudieran divisar el escenario, así como las personas impedidas tenían un lugar privilegiado para mayor seguimiento de tan importante acto.










El gran momento de la coronación no necesita de palabras... un gran silencio se hizo en el recinto. Cuando la corona rozaba la cabeza de la sagrada imagen de Alharilla, el aplauso y los vítores se fundieron con los espectaculares fuegos artificiales que llenaron el cielo de estrellas de colores... la emoción a flor de piel... la Reina de la campiña estaba coronada.


Mi valoración ante tal acontecimiento es totalmente positivo, resaltando el exquisito protocolo y saber estar de cuantos han participado en el pontifical. Agradecer a la organización por el trabajo realizado, y como no, a la Cofradía Matríz de Alharilla por facilitarnos a los medios de comunicación el trabajo. El respeto con que se nos ha tratado en todo momento es para quitarse el sombrero. Muchísimas gracias por dejarnos estar en todo momento en el lugar exacto, con el mayor respeto con que se puede tratar a quienes difundimos el amor de un pueblo hacia su Patrona, hacia una misma Madre que nos une, en este caso, vuestro caso, la Reina y Madre de la campiña jiennense y Patrona de Porcuna, Nuestra Señora la Virgen de Alharilla.



© ANDÚJAR PEREGRINA

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