martes, 30 de septiembre de 2014

La Morenita luce su manto antiguo en la procesión de Bujalance

El último fin de semana de Septiembre se celebra en la localidad cordobesa de Bujalance la fiesta grande en honor a la Virgen de la Cabeza. Tras la celebración del triduo, el pueblo bujalanceño esperaba el amanecer del Domingo. Con la mirada puesta en el cielo por las lluvias de la mañana, sonaban los primeros cohetes que anunciaban el comienzo de la fiesta.


A primera hora de la mañana la junta directiva de la Cofradía filial de Bujalance se dirigía a la casa de los hermanos mayores salientes; una vez realizado el saludo, se encaminaban al domicilio de los hermanos mayores entrantes. Tradicionalmente, los hermanos mayores entrantes invitan a los hermanos cofrades, familiares y amigos a un desayuno, pasando de este modo un rato agradable y en compañía cofradiera.


Llegado el momento, se organizaba la cofradía para dirigirse a la iglesia de San Francisco, donde se recibiría a la Cofradía Matríz de Andújar, cofradías filiales así como a las cofradías locales invitadas.
De manera puntual, a las once de la mañana comenzaba la santa misa, cantada por el coro romero. El momento más emotivo se producía una vez terminada la eucaristía, cuando los hermanos mayores salientes entregaban las bandas a los hermanos mayores entrantes. Vítores a la Reina de Sierra Morena y aplausos, de este modo, se organizaba la procesión en el interior del templo, para dar lugar a la salida de la Virgen.



Un año más la Morenita salía de su sede canónica para bendecir a su pueblo. Cada año pasea por calles distintas para así llegar a más hogares y repartir sus bendiciones. Este año, la imagen de la Virgen vestía su manto antiguo, bordado en oro sobre terciopelo rojo. La saya y mantolín del Niño, propiedad de los hermanos mayores salientes, confeccionado en oro fino sobre tisú de plata, que lució la Virgen solo para esta ocasión y por expreso deseo de Francisco Javier Aguilar.


En su procesionar, la Morenita hizo una parada a las puertas de la iglesia donde se encuentra la Virgen de la Esperanza. Para tan importante visita, las dos vírgenes, realizadas por el imaginero y escultor bujalanceño Juan Martínez Cerrillo, se saludaban entre el clamor del pueblo y los cantares del coro romero. 


El procesionar de la Morenita fue un alegre desfile de hermandad donde se veían los balcones engalanados, los vecinos en sus puertas contemplando el cortejo y saludando a la Virgen Morena, el sol venció entre las nubes dejando un día agradable, y es que el pueblo de Bujalance deja ver su devoción a la Virgen de la Cabeza. Un pueblo que lleva tatuado siglos de hermandad, de caminar, y que en la actualidad, su refundación ha reavivado la fe.




La Morenita realizó una emotiva parada en la puerta de la casa de su camarera vestidora, que con tanto cariño la cuidó incluso antes de la refundación de la cofradía. Emotivas estampas ha dejado el procesionar de la Virgen de la Cabeza, llegando a su templo a las dos del mediodía. Ahora, la Morenita volverá a bendecir corazones, en otros hogares, otros pueblos, sobre los hombros de sus hijos, y así hacer más corta la espera del último Domingo de Abril, cuando bendiga al mundo en una nueva Primavera.


© ANDÚJAR PEREGRINA

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