domingo, 9 de febrero de 2014

La Virgen de la Cabeza procesiona por las calles de Osuna


Nuestra Señora de la Cabeza de Osuna, antiquísima devoción mariana arraigada en dicha población sevillana. Ver procesionar a la pequeña imagen de la Virgen por sus calles es todo un deleite para los sentidos. Pertenecía a la antigua cofradía filial de la Virgen de la Cabeza de Osuna, la cual peregrinaba al Santuario de Andújar para participar en su histórica Romería en pleno siglo XVI, en el puesto once según la nómina de cofradías de la época. Extinguida hoy día, la talla es la Virgen de gloria de la Hermandad del Santo Entierro, procesionando cada año en la festividad de la Candelaria.


La imagen de la Virgen de la Cabeza de Osuna, data al igual que su antigua cofradía filial, del siglo XVI, y era una devoción particular que pertenecía a los marqueses de la Gomera, fundadores de la Hermandad del Santo Entierro, la cual desapareció a mediados del siglo pasado y volvió a refundarse en el año 1993.



Actualmente la Virgen de la Cabeza se encuentra en su sede provisional la iglesia de San Carlos el Real, a causa de que su sede original la iglesia de Santo Domingo (siglo XVI) se encuentra cerrada por obras. Aunque su procesionar, en la tarde del Sábado 1 de Febrero partía del convento de Santa Clara, recorriendo las calles de la localidad sevillana, hasta llegar a la iglesia de San Agustín, donde se celebró la santa misa en su honor.



Peregrinamos hacia tierras sevillanas, los verdes prados contrastaban con un cielo gris que amenazaba lluvia, dejando una tarde fría y soleada. La cita, las cinco y media de la tarde en el convento de Santa Clara, para poder contemplar la antiquísima talla de la Virgen de la Cabeza que se venera en Osuna, donde sus calles palaciegas servían de magistral escenario para pasear a la Reina y Señora.


En su honor, bengalas encendidas en la fría noche, estrechas calles de agolpado gentío, sones de marchas y tambores, olor a incienso y el crujir de cohetes... paseaba llena de majestad la Morenita de Osuna.



La belleza de todo cuanto viví y tuve ante la vista. La visita al monasterio de la Encarnación me cautivó. Me comenta una monja de la congregación de la Merced que una hermana de clausura es de Andújar, muy devota de la Virgen de la Cabeza, a la que le hice llegar un mensaje, dialogando sobre la vida mariana, sobre los bellos rincones del pueblo... el tiempo pasaba, y yo desde la vieja casona, eché la vista atrás despidiéndome con la mirada.


Mi agradecimiento a la Hermandad del Santo Entierro de Osuna por la información facilitada.
© ANDÚJAR PEREGRINA