Procesión Novena Virgen de la Cabeza de Andújar

Finalizaba la Romería, y como viene siendo tradicional, días más tarde comenzaba la Novena en honor a la Morenita en la ciudad de Andújar. El Jueves 28 de Abril se trasladaba la imagen de la Virgen que se venera en la ermita de la calle Ollerías hasta la iglesia de San Miguel, donde tiene lugar la Novena, permaneciendo 9 días, hasta que el Sábado 7 de Mayo, tuvo lugar el final con la tradicional procesión de la Virgen por las calles andujareñas hasta volver de nuevo a su ermita, su sede canónica durante todo el año.



Las miradas estaban puestas en el oscuro cielo que amenazaba lluvia durante todo el día. Sonaban cohetes anunciando la misa que precedía a la procesión, y en San Miguel se daban cita fieles y devotos de la Virgen de la Cabeza. 
A las 20:30 horas de la tarde comenzaba a organizarse el cortejo iniciando el itinerario marcado, pero minutos más tarde se hizo realidad la amenaza de lluvia, y el agua hizo acto de presencia. Los paraguas protagonistas en la Plaza de España y la gente comenzaba a refugiarse en los soportales para guarecerse de la lluvia.
Es entonces cuando las cofradías ya organizadas que esperaban avanzar, volvían sobre sus pasos para cambiar el recorrido, y se disponían a hacer el camino de traslado directamente hacia la ermita de la Virgen.

Breve tregua, dejó de llover, repicaban las campanas de San Miguel y la gente tomaba posiciones para poder contemplar a su Morenita, que durante un tiempo permaneció en el dintel de la puerta del templo haciendo hora a hombros de sus anderos hasta que cesara la lluvia.
Vestida de verde, con el manto regalado por la Asociación mariana de Anderos y con un bonito adorno floral, palmas y repique de campanas, la Morenita salía a la calle para procesionar y bendecir a su pueblo.



Las calles de Andújar aparecían repletas de gente esperando el paso de la Señora, vítores hacia su Patrona, que de nuevo, volvía a procesionar a hombros de sus anderos, que al son del himno de la Morenita y paso doble, la mecían y enseñoreaban por las céntricas calles de la ciudad.

Sorprendidos nos quedamos cuando comprobamos que el cortejo seguía hacia adelante, dejando atrás la ermita, cuando en un principio creímos que debido al mal tiempo y un cielo amenazante de lluvia, su procesionar sería el del traslado directo a su sede canónica, hecho que debería haber sido, ya que tiempo después el agua volvía hacer acto de presencia, dejando las calles con un aspecto desolado cuando la Virgen volvía, ahora sí, a su ermita.


En cualquier caso, las escenas de la Morenita entre sus hijos, siempre dejan estampas emotivas, aflorando los sentimientos de cuantos la quieren y la imploran. Ahora, la imagen de la Morenita andujareña vuelve a reinar nuestros corazones desde su altar en la ermita, siendo punto obligado de paso de cuantas personas transitamos el día a día. 
Aquí culminan los actos principales en honor a nuestra Patrona. Contamos los días para la llegada de una noche mágica, cuando la Reina de Sierra Morena vuelva a brillar en la oscura noche agosteña como radiante estrella del cielo.

© ANDÚJAR PEREGRINA

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