La Virgen de la Cabeza y un manto de principios del siglo XX

El juego de coronas, el manto y mantolín del Niño, junto a la saya, cierran un conjunto que desde la primera vez que ví a la Santísima Virgen de la Cabeza ataviada con este terno me cautivó. En su conjunto, al contemplarla, evoca romerías pasadas, solo vividas por el color sepia o blanco y negro de las estampas que ilustran las procesiones del primer tercio del siglo XX en su fiesta abrileña.


Enumeradas litografías y cuadros de azulejos inspirados en este manto. En fachadas de antiguas casas y cortijos, en sus patios interiores, se pueden ver aún estas joyas que nos han quedado de esa herencia que plasmaba la imagen de nuestra Patrona andujareña en los rincones de nuestra ciudad.

Original y primitiva Virgen de la Cabeza

Manto de terciopelo verde con bordados decorativos de flores en oro, confeccionado en el año 1904 por las hermanas Engelmo y donado por la iliturgitana Inés Jiménez Ariosa. La saya que completa el terno es conocida como "la saya de las mariposas", y su conjunto pertenecía a la original y primitiva Virgen de la Cabeza, siendo utilizado en las romerías para vestir a la sagrada imagen de la Virgen en su procesión del último Domingo de Abril antes de la guerra civil española.


En la actualidad, veces contadas podemos disfrutar de la Patrona de Andújar con este bello manto, como en Julio de 2016, o más recientemente, Junio de 2018, ambas fechas coincidiendo con la época estival, en el que contemplar a la Reina de Sierra Morena en la soledad de su camarín de un día cualquiera, inspira la mente y agrandan el corazón del que lleva en su pecho colgado el sentimiento de ser devoto de Nuestra Señora de la Cabeza.


ANDÚJAR PEREGRINA

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